domingo, 11 de julio de 2010

Los nuevos jubilados cobran entre el 35% y 45% de su último sueldo

La abogada del “caso Badaro” prepara un nuevo reclamo para actualizar haberes.

Por
Ismael Bermúdez


Hoy los que se jubilan cobran entre el 35% y el 45% del sueldo de la actividad. Eso se debe, en parte, a que el sueldo promedio de los últimos 10 años, sobre el que se calcula la jubilación, se actualiza por un índice que no toma en cuenta la evolución de los salarios sino de las jubilaciones , que es más bajo.

Además, en el cálculo no consideran las sumas no remunerativas, contrariando la doctrina de la Corte Suprema, y se aplican topes. Todo eso asegura que el haber inicial sea bajo . Y luego esa magra jubilación se va achicando porque se ajusta por una fórmula de movilidad que tampoco considera toda la evolución de los salarios .

Quien describe esta realidad o drama jubilatorio es Graciela Stasevich, la abogada de Adolfo Badaro, el jubilado que cobró notoriedad como caso pionero. Badaro ganó dos veces reclamos en la Corte Suprema, con el ajuste del 88,6% entre enero de 2002 y diciembre de 2006, sentando doctrina para todos los jubilados . Entre los abogados, a esos fallos se los conoce como Badaro 1 y Badaro 2.

Stasevich dice que volvió a trajinar los Tribunales planteando la inconstitucionalidad del índice que aplica la ANSeS para calcular el sueldo que se toma como referencia que determinar el haber inicial. “El fundamento es que en la Seguridad Social, las actualizaciones siempre se hacen en base a las remuneraciones. La Corte, en Badaro como en otras causas, dijo que los aumentos jubilatorios otorgados por el Gobierno eran insuficientes y había que actualizar las jubilaciones por los salarios. Entonces ahora ANSeS no puede actualizar los sueldos para calcular el haber inicial por los cuestionados, impugnados e irrisorios aumentos jubilatorios. Tiene que tomar el índice salarial como fijó la Corte Suprema en Badaro”, argumenta Stasevich, quien ya bautizó este reclamo con un término que parece sacado de una saga de Holliwood, pero en version tribunalicia: Badaro 3 .

-¿Cuándo baja el sueldo promedio entre aplicar un índice u otro? , preguntó Clarín a Stasevich.

-Se reduce un 30%, sin considerar lo que pudo cobrar como sumas “no remunerativas”. En especial esto se da entre los empleados públicos. Sin embargo, también se incorporaron en muchos convenios del sector privado. Además, la Prestación Básica Universal que cuando se implantó en 1994 estaba $ 4 por encima del haber mínimo, ahora es menos de la mitad, porque está en $ 422 y se ajusta por el índice jubilatorio y no el salarial.

De acuerdo a las estimaciones de los especialistas en temas previsionales, las cuentas son así: Quien gana antes de jubilarse 4.000 pesos, por el índice cuestionado le calculan la jubilación sobre $ 2.800. Con 30 años de aportes, la jubilación es un 45% de $ 2.800, o sea $ 1.260 más $ 422 de la PBU. En total es un haber inicial de 1.682 pesos, que equivale al 42% de lo que ganaba.

Con $ 7.000 de sueldo, el haber es más bajo, porque el 45% se calcula sobre $ 4.900. Eso da $ 2.205 más $ 422. En total son $ 2.627, el 37,5% de los $ 7.000 .

Cuánto mayor es el sueldo, menor es el porcentaje de la jubilación ( para un sueldo de $ 10.000, la jubilación ronda los $ 3.500 ). Luego ese haber inicial bajo se ajusta por otro índice que tampoco sigue la evolución plena de las remuneraciones. Así quien arrancó con 40% o 35%, en pocos años está cobrando el 30%, el 25%, etc.

-¿Entonces, apenas uno se jubila, tiene que iniciar un juicio? -No tiene otra opción. Habría que reformar integralmente la legislación previsional porque, como está ahora, todo pasa por el juicio.

-¿Qué pasa con los que tienen el 82% móvil directo sobre los sueldos, como los docentes? -Ahí armaron otro índice, que es un desastre, porque promedia la evolución de sueldos de varios cargos y distritos generando distorsiones muy grandes, concluyó Stasevich.

sábado, 10 de julio de 2010

Los trabajadores no pagarían menos impuesto, sino más

Es porque el ajuste del mínimo no imponible resulta menor que la suba de la inflación.

Por
Ismael Bermúdez


El 1,5 millón de trabajadores y los 100.000 jubilados ya alcanzados por el Impuesto a las Ganancias pagarán este año más que en 2009 y mucho más que en 2008. Esto es así porque la suba del 20 por ciento del piso salarial a partir del cual se paga Ganancias (“mínimo no imponible y deducciones”) regirá para la segunda mitad de 2010, como anunció el jueves el Ministro de Economía, Amado Boudou, acompañado del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray. Y eso implica que los descuentos impositivos que ya tuvo el trabajador durante todos estos meses no serán ni devueltos ni compensados.

¿Por qué se pagará más? Porque el minino no imponible subirá el 20%, pero solo en el segundo semestre .

Así, en el año equivale a una suba promedio del 10 por ciento. Y como, en promedio, los salarios aumentaron mucho más, (20 por ciento o más), a igual poder de compra, ingreso o salario real, el trabajador o jubilado pagará en el año de Ganancias mucho más que lo que pagó en 2009.

A su vez, ya en 2009 asalariados y jubilados pagaron de Ganancias más que en 2008 porque el año pasado directamente el Gobierno no subió el mínimo no imponible del impuesto.

Pero además, el Gobierno sigue sin actualizar las escalas de las Ganancias Netas sobre las que se calculan el impuesto. Entonces, por la inflación, el trabajador aparece contablemente con una mayor “ganancia neta” nominal y sube el porcentaje o la alícuota del impuesto que arranca en el 9% y llega al 35%.

Conclusión: lejos de aliviar la carga impositiva de Ganancias sobre los trabajadores y jubilados, el Gobierno la volvió a aumentar por segundo año consecutivo.

Tomemos un ejemplo (ver Infografía ), un trabajador soltero que, luego de los descuentos de jubilación y salud, ganaba 5.000 pesos. En 2008 le retuvieron por Ganancias el 1,99% de su ingreso anual.

En 2009 pasó a ganar 5.850 pesos, compensando la inflación, con lo que su salario real se mantuvo sin cambios. Pero el año pasado, al no subir el mínimo imponible, pagó más por Ganancias: el 3,99 por ciento de su ingreso anual.

Este año, en promedio ganará $ 7.020, también compensando la inflación. Entonces tendrá el mismo salario real, pero por Ganancias le descontarán el 5,57% de su sueldo.

En 2008, a ese trabajador le aplicaban sobre la “ganancia neta” la alícuota del 9%. Como nominalmente, por la inflación, en 2009 aumentó supuestamente su “ganancia neta”, subió a la escala del 14%.

Y en 2010 volvió a subir, ahora al 19% .

Estas cifras, que ilustran la mayor carga impositiva sobre los asalariados y jubilados, rebaten otro argumento oficial: que lo anunciado el jueves tiene un costo fiscal de más de $ 3.000 millones como si el Estado estuviese devolviendo dinero a los trabajadores

domingo, 4 de julio de 2010

Jubilaciones: el grueso perdió hasta 50% del poder adquisitivo

04/07/10
Los aumentos generales que se otorgaron desde 2002 no alcanzaron para compensar la inflación. Sólo se salvaron los que percibían el haber mínimo. Esto afecta también a los nuevos jubilados. La Justicia de la Seguridad Social, colapsada.

Por Ismael Bermúdez


La mayoría de los jubilados perdió en los últimos años hasta un 50% de su ingreso real o poder adquisitivo , porque recibió aumentos muy inferiores a lo que subieron los precios o los salarios, o porque terminaron jubilándose con haberes que equivalen a la mitad del sueldo que tenían cuando estaban en actividad.

Esta realidad previsional es la que explica la “montaña” de juicios que se acumulan en los Tribunales y que sigue creciendo de “manera exponencial”, según le dijo a Clarín la presidente de la Cámara Federal de la Seguridad Social, Lilia Maffei de Borghi ( Ver página 4 ). Y la que explica también la presión a favor de restituir el 82% móvil y recomponer los haberes de acuerdo a la evolución de los salarios.

Según las cifras oficiales, mientras con relación a comienzos de 2002, los salarios se triplicaron (más del 300%), un gran sector recibió aumentos de entre el 111,6 y 132,7%.

Sólo un poco más del 40% de los 3,3 millones de jubilados y pensionados le ganó o le empató a la inflación : son los que ocho años y medio atrás –no bien se terminó la convertibilidad– ganaban menos de $ 220.

El panorama jubilatorio es el siguiente:
Desde enero de 2002, la jubilación mínima aumentó el 497% , aunque el incremento efectivo fue de 307%, porque quedó absorbido un subsidio que se otorgaba en aquel momento y que llevaba el piso jubilatorio a $ 220. En ambos casos, este sector supera o empata a la inflación y a la suba de los salarios. Pero según las cifras de la Seguridad Social, entonces 1,5 millón cobraban menos de $ 220 y ahora de este total los que siguen jubilados o pensionados perciben $ 895 mensuales. Eso representa un incremento del 307%, similar a la evolución de los salarios .

El resto –1,8 millón– recibió aumentos menores . Aquí hay un abanico de situaciones porque los aumentos fueron diferenciados y la pirámide previsional se fue achatando ya que la mayoría pasó a cobrar la mínima .

Así, los que ganaban entre $ 300 y $ 350 mensuales, hoy cobran la mínima de $ 895, lo que equivale a una suba de entre el 155% y el 198%, inferior a la inflación y a la mejora salarial En tanto, los que ganaban entre $ 400 y $ 1.000, tuvieron alzas del 132,7%. Y para los que tenían un haber superior a $ 1.000, los aumentos sumaron el 111,6%.

Esos dos sectores fueron los que tuvieron la mayor pérdida de ingresos .

Un ejemplo: el jubilado que cobraba $ 1.000 en enero de 2002, hoy cobra $ 2.116. Mientras el trabajador activo que cobraba $ 1.000, hoy percibe $ 3.900, según las cifras de Seguridad Social.En relación al salario, cobra un 46% menos.

Por su parte, a los que se jubilaron hasta fines de 2008 a través de las AFJP no les fue mejor. De los 350.000 jubilados o pensionados por el sistema privado, el 70% está cobrando menos de $ 1.000 por mes.

Al mismo tiempo, en todos estos años el padrón de jubilados fue cambiando porque hubo más de 130.000 bajas anuales por fallecimiento y se incorporaron nuevos jubilados , en especial más de 2 millones que pudieron acceder al beneficio gracias a la moratoria.

Según los datos que presentó el titular de la ANSeS, Diego Bossio en el Congreso, el haber medio de estos jubilados es de $ 918, pero cobran $ 697 porque se les descuenta la cuota de la moratoria que, en promedio, es de $ 221. Recién cuando cancelen la totalidad de las cuotas, estos jubilados percibirá íntegramente el haber mínimo.

Los que se jubilaron después de 2002 con los aportes al día (30 o más años) obtuvieron haberes de entre el 30 y el 55% de los salarios anteriores al retiro laboral.

Y los que se jubilaron en los últimos dos años y los nuevos jubilados cobran un haber inicial que equivale al 50% o menos del sueldo que tenían cuando estaban en actividad.

El problema adicional es que por la actual y “compleja” fórmula de movilidad, esos haberes se ajustan menos que la inflación y/o los salarios.

Entrevista a Lilia Maffei de Borghi

“Hay más demandas y cada juez ya tiene a su cargo 30.000 casos”
04/07/10 La ANSeS apela todos los fallos que le son desfavorables, a pesar que había prometido no hacerlo.

Por Ismael Bermúdez

El ingreso de juicios a los Tribunales de la Seguridad Social crece en forma exponencial.Cada juez tiene más de 30.000 causas . No hay lugar ya en los edificios para guardar los expedientes. Y la ANSeS sigue apelando los juicios favorables a los jubilados, a pesar que se había comprometido a no hacerlo.

Así le dijo a Clarín la Presidente de la Cámara Federal de la Seguridad Social, Lilia Maffei de Borghi, quien detalló que en 2008 la ANSeS se había comprometido a no apelar las sentencias favorables a los jubilados que fueran similares a la doctrina del caso Badaro, en referencia al ajuste del 88,6% que dispuso la Corte Suprema por el período enero 2002 a diciembre de 2006. Después, en noviembre de 2009 –agregó la Magistrada– firman un acuerdo de “solución amistosa” en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA en el que el Poder Ejecutivo se comprometió a desistir de todas las apelaciones en causas de reajustes previsionales, así como organizar un sistema de liquidaciones de sentencias que asegure el pago de los fallos firmes a favor de los demandantes.

¿Se está cumpliendo?
- Tenemos reuniones con ANSeS, donde insistimos que desistan en primera instancia porque no lo están haciendo. Siguen apelando ¿No era que iban a desistir en primera instancia? Claro. Eso es lo que les estoy diciendo, que cumplan. Porque al apelar, esos expedientes vienen a la Cámara y cuando se les da traslado, no los responden y el recurso queda desierto. Entonces digo, para qué hacer ese papeleo que demora varios meses …
¿Lo hacen para postergar el pago de la sentencia?
No sabría decirle, pero lo cierto es que la ANSeS no está cumpliendo con sus propias resoluciones y compromisos.

¿Qué pasa con las sentencias firmes, las pagan, las liquidan mal o no las liquidan y el jubilado tiene que hacer un nuevo juicio, de ejecución?
- Hay muchos expedientes de ejecución. En algunos casos es por incumplimiento tardío o no cumplimiento y en otros casos es porque la ANSeS hace liquidaciones parciales porque cuestiona el pago. Ahí se produce otra demora – y estamos hablando de juicios de gente de edad avanzada y con enfermedades serias — que vamos a solucionar porque estamos trabajando con ANSeS y el Consejo de la Magistratura para establecer un sistema único de liquidaciones. O sea unificar la forma de hacer las liquidaciones. También se hacen poderes y habilitamos el inicio de las demandas vía Web y ya el 85% se hace por Internet, lo que aligera muchísimo los trámites y los plazos. Además acordamos que la notificación de las demandas contra el Estado se haga por esa vía. Todo apunta a lo mismo: menos papelerío y acortamiento de plazos.

¿Siguen ingresando más juicios?
- Sí, es exponencial. Cada uno de los 10 juzgados de Capital tiene unos 30.000 expedientes. Por eso sumando las demandas en los Juzgados del interior habría más de 360.000 demandas e ingresan todos los días más.

¿Cómo hace un juez que tiene más de 30.000 causas? Es dramático. Carecemos de espacio para los expedientes en trámite y para los que tenemos que mandar a archivo. No hay lugar físico para mantenerlos

ANSeS rica, jubilado pobre

La entidad maneja un presupuesto de $100.000 millones anuales y cuenta con un fondo de otros $150.000. Sin embargo, los haberes equivalen, en promedio, al 36% del salario de los trabajadores.

Por Ismael Bermúdez



¿ANSeS rica y jubilados pobres?
Esta aparente paradoja surge porque el organismo maneja un presupuesto de $100.000 millones anuales y tiene un Fondo llamado de Garantía de Sustentabilidad (FGS) valuado hoy en $150.000 millones, compuesto de títulos públicos, acciones, obligaciones negociables, plazos fijos y otras inversiones. En tanto, el sistema acumula una enorme litigiosidad (360.000 juicios) y paga beneficios que equivalen, en promedio, al 36% del sueldo medio de los trabajadores formales, muy lejos del histórico 82% móvil.

Este contraste llevó, días pasados, al ex presidente Néstor Kirchner a admitir que “a todos nos gustaría aplicar el 82% móvil, pero llevaría $145.000 millones por año. Lo podríamos pagar sólo un año y luego nos fundiríamos”.

¿Cuál es la realidad de la ANSeS y del Fondo que administra? La recomposición de los haberes representa una suma muy inferior a la que estimó Néstor Kirchner y requeriría de un financiamiento adicional que empezó a ser discutido en el Congreso.

En tanto, los $150.000 millones del FGS son un valor “ficticio”, ya que el grueso está invertido en papeles de la deuda que tiene una gran iliquidez porque el Estado va renovando los vencimientos y hasta recurre a nuevos préstamos, como las Letras del Tesoro que colocó días pasados.

En el último año y medio el FGS se valorizó por la trepada de los precios de los bonos y de las acciones, pero esto no es definitivo por la crisis global y los vaivenes domésticos. El solo rumor de que para pagar el 82%, ya no sólo el primer año, sino apenas el primer mes, la ANSeS debería salir a vender bonos y acciones desplomaría el valor de esos papeles antes de que alguien cobre la mejora.

El FGS, además, se está descapitalizando porque los intereses –unos $8.500 millones anuales– se usan para pagar la asignación por hijo, que absorbió los planes sociales que antes pagaba el Tesoro. Y el grueso de los bonos se ajusta por el CER, que no refleja la verdadera inflación, en tanto también las Letras del Tesoro rinden un interés inferior a la inflación.

El FGS se creó en 2007 con los fondos que traspasaron las AFJP de los afiliados que decidieron volver al régimen público, de los que tenían pocos aportes y superaban ciertas edades y los de los regímenes especiales.

El decreto fijaba un “límite máximo de acumulación de fondos” equivalente “a las erogaciones por prestaciones anuales autorizadas para la ANSeS”. Con ese tope se buscaba que los excedentes de este tope se volcaran en la mejora de las prestaciones y del sistema.

Antes de eliminar a las AFJP, en noviembre de 2008, el FGS acumulaba, en bonos, acciones, plazos fijos y otras inversiones, $22.177 millones, y las AFJP unos $80.000 millones; unos meses antes llegaron a rondar los $100.000 millones pero, por la crisis, tuvieron un fuerte desplome.

En diciembre de 2008, con la “unificación” del sistema previsional, el “nuevo” FGS debutó con $98.224 millones, con el 59,5% invertido en papeles del Estado. Al mismo tiempo, sin explicaciones, a través del decreto 2103, se derogó el “limite máximo” de acumulación de fondos que, para esa fecha, ya superaba el pago de un año de beneficios.

Hoy, el Fondo tiene la misma estructura que cuando estaban en manos de las AFJP, con más del 60% en bonos, con algunos puntos más prestados a empresas estatales y privadas para “emprendimientos” productivos.

El gran desafío del FGS –que hoy equivale al 12% del PBI– es que no corra la misma suerte que las cajas previsionales en los años 50 y 60. En el libro La Reforma Previsional en Argentina , FIEL precisa que entonces la acumulación de los títulos en las cajas “representó el 47% del PBI”, mientras que en el análisis que hacen en el Sistema Previsional Argentino , Oscar Cetrángolo y José Luis Machinea señalan que “desafortunadamente los superávits de los primeros años no lograron financiar los déficits posteriores. La razón de ello debe buscarse en el hecho de que los excedentes fueron colocados en Bonos de la Tesorería con un rendimiento del 4% anual, mientras la inflación oscilaba entre el 15 y 25% anual. Por otro lado, el Tesoro hacía sus aportes como empleador en bonos. En 1970, se dispuso mediante una ley el rescate de los bonos por un monto total de 215 millones de dólares, en 10 cuotas anuales, sin ajuste”.

Riesgos del Trabajo: ordenan a la ANSeS devolver recursos

28/06/10

por
Ismael Bermúdez

La Justicia ordenó a la ANSeS que le transfiera a un trabajador que sufrió un accidente de trabajo $ 186.000 más los intereses. Y es porque ese dinero, que corresponde a la indemnización por la incapacidad absoluta que le originó un accidente laboral, había sido depositado por la ART (Aseguradora de Riesgos del Trabajo) en la cuenta que el trabajador tenía en la AFJP, tal como lo establecía la legislación entonces vigente. Y al disponerse la eliminación del sistema privado, ese dinero fue transferido a la ANSeS.

Ahora, según los jueces “el traspaso de esos fondos a la ANSeS” no está previsto en la ley 26.425 que eliminó a las AFJP por lo que corresponde que se lo reintegre al trabajador accidentado , más los intereses acumulados.

En base a la doctrina de la Corte Suprema, en el caso de que un accidente laboral produzca la muerte del trabajador o su incapacidad absoluta, el cónyuge o el damnificado pueden solicitar la indemnización sea abonada en un pago único y no en renta mensual. Es lo que pidió Jorge Jara, pero la ANSeS adujo que no existían normas que aclararan qué pasaba con los fondos depositados por las ART en las AFJP que luego le fueron transferidos a fines de 2008. Luego en primera y en segunda instancia, la Justicia hizo lugar al amparo y condenó a la ANSeS a abonarle a Jara $ 186.122 más los intereses.

En otra causa, Eduardo Alvarez, Fiscal General de la Cámara de Apelaciones del Trabajo, sostuvo que la ley que eliminó el sistema privado fijó que los fondos que debían transferirse a la ANSeS eran exclusivamente los previsionales por lo que sostuvo que la AFJP traspasó indebidamente los fondos. Y ordenó a la AFJP que restituyera al damnificado los fondos, sin perjuicio del reclamo que pudiera efectuar la AFJP a la ANSeS. La Sala II de la Cámara ratificó este dictamen.

Según el abogado Horacio Schick, “estas sentencias permiten que los damnificados por altas incapacidades o los herederos de los trabajadores fallecidos que no cuestionaron inicialmente el pago en renta de las indemnizaciones, pueden reclamar el pago único de los saldos no percibidos en un acción de amparo”.

jueves, 1 de julio de 2010

Otra denuncia contra la ANSeS por no acatar fallos de jubilados

01/07/10

Por
Ismael Bermúdez



El Gobierno volvió a ser denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA. Esta vez fue porque la ANSeS no está cumpliendo con el acuerdo alcanzado el año pasado por el cual se comprometió a implementar una serie de medidas en favor de los jubilados.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional y los abogados previsionalistas Sergio Bobrovsky y Horacio González -patrocinantes de la denuncia- enviaron una carta al Secretario Ejecutivo de la CIDH, Santiago Cantón. Allí señalaron que, luego de un proceso que insumió muchos años, en noviembre de 2009, tras un acuerdo de “solución amistosa” la ANSeS se comprometió a aplicar una serie de medidas que aún no se cumplen. Estas son: Pagar todas las sentencias judiciales firmes.

No apelar las sentencias judiciales de primera o segunda instancia favorables a los jubilados, en los que la Corte Suprema ya se hubiera expedido.

Desistir de los recursos judiciales que ya hubieran sido presentados ante la Corte Suprema o ante la Cámara Federal de Apelaciones de la Seguridad Social, contra las sentencias favorables a los beneficiarios.

Establecer un mecanismo de seguimiento periódico del cumplimiento de los compromisos asumidos coordinado por la Cancillería argentina.

En la carta -a la que accedió Clarín - los organismos y los abogados alegan que, a más de 6 meses desde la firma del convenio, “de acuerdo con la información disponible, y la aportada por el propio Estado”, esos puntos no se están cumpliendo.

A modo ilustrativo mencionan numerosos casos en que la ANSeS apeló las decisiones judiciales , inclusive en causas que involucran a “personas de elevada edad”.

En otros casos, el organismo planteó recursos extraordinarios ante la Corte Suprema”, como en febrero de 2010 “tres meses después de la firma del Acuerdo”.

Agregaron que a pesar de que la Corte Suprema fijó doctrina en los casos “Sánchez”, “Badaro” y “Elliff”, “la ANSeS mantiene la práctica de apelar todas las sentencias de primera instancia que benefician a los jubilados”. Y además, “se mantuvo la práctica de que aún cuando las sentencias quedan firmes no son liquidadas” .

Como conclusión reiteran “que el Estado argentino aún no cumplió el Acuerdo de Solución Amistosa firmado en noviembre pasado”. Y piden “que la CIDH asuma un rol activo y arbitre las medidas necesarias para que el Estado genere el mecanismo de diálogo y seguimiento comprometido, de manera que la ejecución de los diversos puntos del Acuerdo pueda ser debatida y monitoreada de manera efectiva”.